Lo extraño casi todo el tiempo. Lo que daría por enviarle un mensaje de: quiero verte, aunque se que no puedo. Prometí no volver a iniciar una conversación con él (me parece descortés no contestarle si quiere hablarme. Ademas se que le sirve a su propio duelo). Una promesa que a veces se vuelve condena, como en este caso. Sin querer me pierdo en esos recuerdos que tenemos juntos. Eso me hace sonreír. Lo que daría por otro abrazo, por besar su boca. Desperdicie mucho tiempo, el cual podría haberlo invertido en pensar que regalarle, o que hacer para sacarle una sonrisa. Pero... ¿Que mas da? ya todo esta perdido, debo dejar tanta "melancolía" atrás. Tuve una epifanía luego de escribir el ultimo texto. Ese en el que mencionaba mis charlas con "chicos". Siento que después de escribirlo, decidí invertir ese tiempo en algo... mas productivo para mi vida (ningún clavo saca a otro. Una astilla no puede contra una estaca), así que hoy me pase la tarde dibujando y mirando s...
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Mostrando entradas de enero, 2019
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Volví a hablar con “chicos”. Realmente me siento oxidado. Un cumulo de cosas que comienzo a sentir, que necesitan ser canalizadas. Tal vez sea porque no estoy en condiciones de hacerlo, y hablo de lo que aun siento por mi ex. Aun lo extraño, lo pienso. Y no es que quiera volver a tener una relación como la que teníamos antes (porque si, verdaderamente eso era una mierda) sino otra cosa. Aun esta ese “plus” guardado en mí, que sabe que tiene algo más para dar. Aunque este no es el tema del que vengo a hablar ahora, así que mejor no desviarse. Es pronto para hablar de “conocer a alguien”, lo sé. Supongo que es la manera que tengo para olvidarlo. Y como eso no pasa (ni pasara, por mucho mucho tiempo), me limito a tener “charlas” con alguien. Quiero también demostrarme, de alguna manera que mi vida continua. Y aunque se que no sea el momento oportuno, es realmente ocioso hacerlo. Me mantiene distraído. En realidad, no las busco, simplemente aparecen. Supongo que nunca...
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Todos tenemos fantasías. Escenas dentro de nosotros, que constituyen nuestras aspiraciones, anhelos. Son las apoyaturas que tienen esos deseos para hacerse de un lugar dentro de cada persona. Una de mis fantasias mas grandes se encuentra en Grecia, allá por la época en donde se encontraban los filósofos, quienes se reunían a hacer de lo suyo: pensar. Si pensar es mi condena, que no mejor hacerlo a la mejor manera, codeándome con Sócrates. Bebiendo un vino (¿eso tomaban?) y hablando de la vida, la muerte, la existencia y el mundo que nos rodea. Y aunque el universo es infinito, mi teoría filosófica solo tendría un único tema: EL AMOR. Hay tantos tipos de amor como de personas. Ideas estáticas que cambian con el correr de la existencia de la raza humana. Amor que nos creo como sujetos, y que se modifico a lo largo de cada generación. Amor es la fuerza que construye y deconstruye el universo humano. Que crea y destruye. Ahora si, les advierto que este blog de esto se...
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Me agobia pensar. Hacerlo tanto. Y no hablo del pensar corriente, sino ese que te lleva a intentar analizar TODO. Acaso ¿La cabeza en algún momento se marchita? Tal vez por eso escribo. Porque escribiendo las ideas encuentran un canal. Porque la condena de mi pensar me lleva a perder la espontaneidad (una que esta en planes de recuperarse) esa que recupero al escribir. Y a veces tal vez no se entienda lo que digo. Me cuesta mirar atrás y poder enfrentar mis miedos. Es que cada palabra aquí se siente en el momento. ¿El arte no es eso? ¿Sentimiento puro, en el momento, aquí y ahora, proyectado al afuera? Puede gustar, o no. De las criticas se aprende. Busco cierta aceptación escribiendo un blog. Aunque ¿Qué experiencia humana no busca ser compartida? Muchas preguntas. Pocas respuestas. Quizá no todas la tengan, tengo que empezar a entender. No solo este arte alcanza para dejarme fluir. La vida como movimiento. Mi falta como deseo.