Mierda en arte
No sé porque recordé una vivencia de mi infancia, que me hizo pensar mucho. Acerca de como cree un mundo, que no siempre fue verdad. Yo lo veía con gafas. Y se ve que estaban bien sucias En la primaria, había un chico que se llamaba Nicolás. A veces pienso que si me lo cruzará en la calle hoy en día, le escupiria la cara. Lo golpearía hasta que mis manos sangraran. Pero también pienso que lo abrazaría y le diría que entendí que el me hacía la vida imposible a mi porque su vida era imposible de ser vivida. Porque seguramente llegaría a casa tampoco tendría padres que le brindarán un mínimo de conténsion. Seguramente era un niño tan vacío como yo. Nicolás no se cansaba de maltratarme, humillarme. Su pasatiempo favorito era el de hacerme sentir mal, con una crueldad inmensa. Me cuesta pensar que un niño puede ser malvado, pero lo viví. Entonces más que costar es no querer creer. Entonces comencé a aislarme. Por miedo también a qué la gente pueda confirmar que yo era gay (porque...