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Mostrando entradas de junio, 2023
 Hoy me quiero poner psicoanalítico. No al modo grosero, más bien reflexivo. Tan obse que asusta. Porque el miércoles tuve una clase y, una vez más vinos uno de esos textos de Freud que te dejan volando la cabeza. La comparación entre neurosis y psicosis. Y quizá mí lector imaginario poco conocerá de la lectura de este gran hombre, pues le cuento que el neurótico, en su gran fabricación de síntomas (a modo de defensa, claro está) juega con su energía, que el bautizo cómo libido, y la hace recorrer de aquí a allá. A modo de mecanismo, el neurótico invierte esa energía que proyecto en los objetos, a su yo, pero la coloca en la fantasía. Ya no necesita acceder al objeto externo (pues este es complejo) sino que se conforma, en el gran conflicto psíquico, con ocupar parte de esa libido en objetos de su fantasía... Inhibición. Me dejó resonando, al modo árbol. Una idea que me tocó, un modo de vida que ocupe tantas veces. ¿Cuántas veces preferimos preguntarnos mil y una veces sobre el cor...
 Debe motivarme cierto estado de ebriedad que provoca la fiebre. Porque así el paracetamol me mantiene alejado de los 40 grados que sufrí estos días, también viene con consecuencias. Un estado de somnolencia que me hace reflexionar. Un yo que odia medicarse, versus una gripe atros que me dejó de casa parte del Finde. Y digo parte, porque el viernes conocí a un chico. Uno con el que había hablado en algún que otro momento pero que nunca pudimos concretar nada. Y este día se dio. Y realmente fue hermoso. Fue deslumbrante conocer a alguien que me guste tanto. En una primera cita. Me removió el piso. Así, literal. No solo fisicamente, sino a nivel humano. Me gustó. Fuimos a cenar, después a caminar, charlamos un montón, nos besamos. Me invitó a su casa, acepte, y dormimos juntos. Nos despertamos, fuimos a almorzar y seguimos con ganas de seguir juntos, aunque entendimos que ya era hora de terminar con la cita. Me dolió dejar atrás esa primera vez. Y aunque suene raro, no quería irme. R...