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 Siento que estoy perdiendo el control. O en realidad ya lo perdí y ahora solo pago sus consecuencias.  Está noche tuve un sueño. Una no tan pesadilla pero que me dejó un sabor amargo en la boca. Era tonto, me volvían a contratar de mi antiguo trabajo pero al momento donde me presentaban al niño al que yo debía cuidar, este se escapaba, corría y era atropellado por un auto. Y desperté. Desperté con un montón de ideas. Ideas que traduzco en cada cosa que hago Comencé el año con esperanzas. La oportunidad del trabajo soñado, la meta de recibirme, hasta me enamore. Del chico más lindo que alguna vez pude tener. Y de ahí, solo fue el debaque.  Yo ya venía con problemas, no digo que no. Perdi, me aleje de una de mis más grandes amigas. De esas de un millón. La única con la que habla perdido el miedo de contarle mi mierda. Por un simple desentendido que luego tuve vergüenza de volver a hablar. Yo no hablo con la gente de cómo me siento. No me sale. Tengo mucho miedo al rechazo....
 ¿Por qué será que la mayoría del arte nace del dolor? Porque quizá, la angustia es el mayor motor de la palabra. Porque necesitamos la palabra para simbolizar. Y aquello que nos duele se resiste a eso. Romper con la estructura requiere re- equilibrio.  Por eso quizá la mayoría de mi poesía este rota. Es un corazón dañado que solo quiere un poco de alivio y que lo encuentra, muchas veces, en la escritura. Soltar aquello que corrompe, que daña.  Pero hoy no quiero otra historia triste y sin final. Una que los haga reflexionar (aunque quizá está lo logre) sino una que se aleje de mí pasión por lo tragico, lo mediocre, lo absurdo, lo oscuro, lo lúgubre. El terror de ser un puto neurótico, que le sumas interseccionalidades y no sabes que hacer: pobre, gay. Solo me quedo ser medio hegemónico por nacer con una linda sonrisa y ser (semi) blanco.  Porque me enamore. Y mucho me enamoré. Me volvi loco en el amor. Y jamás, JAMAS me había sentido así. Nunca. Es la primera vez qu...

Mierda en arte

 No sé porque recordé una vivencia de mi infancia, que me hizo pensar mucho. Acerca de como cree un mundo, que no siempre fue verdad. Yo lo veía con gafas. Y se ve que estaban bien sucias En la primaria, había un chico que se llamaba Nicolás. A veces pienso que si me lo cruzará en la calle hoy en día, le escupiria la cara. Lo golpearía hasta que mis manos sangraran. Pero también pienso que lo abrazaría y le diría que entendí que el me hacía la vida imposible a mi porque su vida era imposible de ser vivida. Porque seguramente llegaría a casa tampoco tendría padres que le brindarán un mínimo de conténsion. Seguramente era un niño tan vacío como yo.  Nicolás no se cansaba de maltratarme, humillarme. Su pasatiempo favorito era el de hacerme sentir mal, con una crueldad inmensa. Me cuesta pensar que un niño puede ser malvado, pero lo viví. Entonces más que costar es no querer creer. Entonces comencé a aislarme. Por miedo también a qué la gente pueda confirmar que yo era gay (porque...
 ¿En qué lugar me siento más cómodo? Y parece que soy team monogamia. Y hasta a mi me suena contradicción. Porque siempre apoye el amor libre. Pero quizá, pensándolo mejor, eligiendo, soy más de la monogamia. Y hoy quiero reflexionar sobre mis errores con la monogamia y en los modos de vincularse en la actualidad.  ¿Donde fui más feliz? En una pareja monogamica. Porque allí encontraba lo que me gustaba. Lo que a mí me gustaba. Eso no te implica. Puede que quien este leyendo no se sienta tocado y está bien. Lo que funciona para algunos, no funciona para todos. Pero ser feliz tiene sus consecuencias, más cuando sos tan neurótico como quien escribe. Tan neurótico que tardo mucho en entenderlo. Que tuvo que pasar por dos rompimientos amorosos para entenderlo. Dos. El otro día pensaba, porque tuve una cita con un chico sumamente místico, que me contó (yo no creo en estás cosas, aclaro) que hizo registros acallicos o algo así, y que la otra persona le dijo que había tenido dos relac...
 A veces me encuentro llorando sin razón aparente. Porque en mi corazón todo se vive intensamente. Tuve un novio que se sorprendia y hasta me burlaba de que lloraba con cada película que veíamos juntos. Porque si, eso soy. Alguien que vive las emociones con pasión. Alguien que rie con pasión. Alguien que llora con pasión. Drama Queen dirán. Toda mi vida fue una historia de ternura y de amor. Pero pase toda mi infancia rechazando eso. Porque sentir era de puto. Y ser puto estaba mal, entonces sentir estaba mal. ¿Cómo sobrevivir en un mundo que te dice que es de hombre no sentir, cuando vos sentís todo tan intenso? No sé puede. Entonces me oculte. Empecé a tener vínculos donde contar sobre mis sentimientos era paso descartado. Y todo ahí fallaba. Salía mal. Se rompían. Migajas de otros que deje atrás. Buena gente, pero que no funciono.  En mi adultez conocí personas con la que podía confesar mis sentimientos. Pero aún venía chipiado con los vestigios de mi niñez. Y la Cage. Much...
 Amar es un martirio... O al menos eso aprendí de pequeño. Mi madre sufriente se quedaba al lado de un padre poco pudiente ¿Por qué? No lo sabía. Pero lo que si sabía era que el amor duele. Y hace sacrificios.  Hoy encontré un envoltorio de unos fideos chinos que me había regalado Alberto. Que conserve porque en verdad fue un hermoso regalo. No por el objeto en si, sino más bien el gesto, lo símbolo, el don de amor. Había ido a una de estas ferias turbias (me gusta llamarle así) y entre todas esas cosas encontró algo que dijo: es para Ezequiel. Un paquete de fideos chinos con un animalito muy divertido en la portada. Y me lo regaló. El que iba con los pesos contados a comprarse ropa de segunda mano, sin mi, se acordó de mi. Y me quiso traer un presente. Cuando nunca imaginé que alguien pudiera pensar en mi, él pensó en mi.  Y para mí eso es el amor (en parte), el detalle de amor. El don de amor. Habitar el corazón del otro sin haberlo pedido. Pero no, aprendí que amor es ...
 Estoy sobrio. Aunque cueste. Y cuesta mucho. Usaba el alcohol para poder aliviar el sufrimiento, para poder distraerme, para poder dormir. Ahora el sufrimiento está ahí, siempre. Hace días que duermo solo unas tres horas por noche. Y esos sueños son más que nada pesadillas que terminan despertándome unas 5 veces. Pero bueno, me aliviaré. Saldré adelante, yo sé que si.  Y fue difícil tomar la decisión de ya no tomar más. Pero el alcohol ya arruinó muchas cosas en mi vida para dejarlo estar ahí. Y si, ya no lo quiero ahí.  Hace dos meses que vengo alcoholizandome diariamente. Vivir con resaca, destruirse. A eso iba. Y antes de eso me hizo arruinar mi vínculo con vos. Porque el alcohol sacaba lo peor de mi. El alcohol me hacía repetir aquellas cosas que creía había resuelto un poco. Pero no. La raíz siempre estuvo ahí. No puedo amar a alguien sin intentar constantemente incomoletarlo. No me dejó. Es con el modelo que creci. Con el que mis padres me criaron. El modelo que so...