Amar
Mucho de lo que me sucede hoy en día con mis vínculos amorosos me recuerda a mis padres. ¿Irónico no? Años de estudio en el tema y nunca lo supe. Nunca quise saberlo. Siempre lo calle. Y hoy, ante un corazón quebrado algo de eso resurge. O quizá solo son ideas. Torpes y absurdas ideas de quien soy. Aunque pienso que algo de verdad deben contener. Porque los recuerdos aparecen. Siempre aparecen. Y vivi con una madre que hablaba mucho de ella y un padre que hablaba muy poco de él. Un misterio y un abrumador mensaje. ¿Cómo combinar? No sé. Aún me lo preguntó. En mi infancia solo escuché a mi madre quejarse de mi padre. Eran más quejas que sonidos de amor. Errores de aquel tipo que te habria procreado. Hoy lo entiendo, o quizá un poco, que solo quería hablar con alguien y yo era ese recipiente. Que no debería haberlo hecho, claro que no. Yo era, no solo un niño, sino que ese del que hablaba era mi padre. Un enigma para mí. Pero eso lo entendí de grande. De chico solo podía...