¿Por qué será que la mayoría del arte nace del dolor? Porque quizá, la angustia es el mayor motor de la palabra. Porque necesitamos la palabra para simbolizar. Y aquello que nos duele se resiste a eso. Romper con la estructura requiere re- equilibrio.
Por eso quizá la mayoría de mi poesía este rota. Es un corazón dañado que solo quiere un poco de alivio y que lo encuentra, muchas veces, en la escritura.
Soltar aquello que corrompe, que daña.
Pero hoy no quiero otra historia triste y sin final. Una que los haga reflexionar (aunque quizá está lo logre) sino una que se aleje de mí pasión por lo tragico, lo mediocre, lo absurdo, lo oscuro, lo lúgubre. El terror de ser un puto neurótico, que le sumas interseccionalidades y no sabes que hacer: pobre, gay. Solo me quedo ser medio hegemónico por nacer con una linda sonrisa y ser (semi) blanco.
Porque me enamore. Y mucho me enamoré. Me volvi loco en el amor. Y jamás, JAMAS me había sentido así. Nunca. Es la primera vez que tengo esta piel con alguien. Y no, no solo hablo en términos sexuales, sino todo. Las charlas, las caricias. Todo. Me gusta, quiero verlo. Pasaría horas solo acostado entre sus brazos, acariciándolo y hablando de cualquier cosa, con tan solo querer escucharlo. Me gusta. Me hace bien. Y hace años no sentía está conexion con alguien. Porque aunque estuve en pareja, siempre fueron a medias. Aguantando. Siendo poco feliz. Conformandome con migajas porque pensaba que era lo que merecía. Era lo que me quedaba. Porque si, me querían un poquito. Y eso me tenía que bastar.
Hasta que llegó él. Quien me cuida y me protege. Me hace sentir vivo. Me hace sentir la chispa que había perdido, en el amor, hace mucho mucho tiempo.
Y este año fue todo distinto. Me volví un pasional. Pude resolver traumas que acarreaba hace años (no sé si resolver, siempre acompañan, solo que pude identificarlos) pero me encontré con un Ezequiel que puede llorar sin miedo al que dirán. Que siente como se debe sentir, que se aleja de la hetenorma patriarcal de que los hombres no lloran. Me emociono. Eso soy. Ascendente en piscis mi ciela. Mis emociones son intensas y así quiero que sean. Porque me hacen vivir la vida.
Encontré el trabajo soñado. Ese por el que sueño desde que arranque la carrera hace más de 10 años. Ese por el que dije: quiero estudiar psicología. Porque la mayoría de mis adultos fueron una mierda (y digo la mayoría, porque hubo personas que si supieron acompañarme, con sus limitaciones por cierto). Y ser ese adulto que te tiende una mano... Es todo lo que quiero ser. Una anécdota. Arranque a trabajar con una nena que le costaba mucho hablar. Hablarse. Cuatro sesiones vamos y hoy hablo un montón. Le sigue siendo dificultoso. Pero vamos en camino. Casi al final de la sesión le pregunte: qué pensas de mi? Y no supo que responder. Te sentís cómoda hablando conmigo? Si, me dijo. Te gusta hacerlo? Si. Me prometes que si en algún momento te sentís triste o querés hablar con alguien de algo que te está pasando vas a contar conmigo? Yo acá estoy. Y sonrió y me volvió a decir que si. Y note el cambio. La primeras sesiones tenía que obligarla prácticamente a qué me hable. Hoy todo es distinto. Porque quiero ser ese adulto que no juzga y que solo acompaña. En lo lindo y en lo feo.
Casi estoy terminando la carrera que amo. Los últimos pasos para convertirme (o no, mejor dicho, ser validado socialmente) y se mueven un montón de cosas dentro mío por ello. Los últimos pasos. Con la tesis de por medio en una temática que amo completamente y a la que quiero dedicar mi vida: el genero.
Y apareces vos Matías. Eras lo que mi cuerpo, mi energía necesitaba. Para amarte, para cuidarte. Para elegirte. Para que seas el único chico con el que quiero vivirlo TODO. Y si, es algo súper nuevo esto, pero yo quiero darlo todo para que funcione. Porque se que va a funcionar, lo presiento. Se que cada vez nos vamos a amar más (aunque ya no me entre en el cuerpo tanto amor). No puedo imaginar una vida sin vos. No puedo. Te quiero acá, a mí lado.
Es hermoso ser feliz. Es hermoso hacer lo que te gusta. Es hermoso estar rodeado de gente que te hace bien. Es hermoso vivir. Aunque muchas veces acá venga a descargar mi mierda. También me pasan cosas lindas. Muy muy lindas
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