Acaso ¿no son todas historias en la vida de las personas?

Cada cosa que vivimos, que sentimos, cada contacto con el mundo deja huellas. Algo queda, algo se pierde y algo se transforma. El “como” es percepción particular de cada sujeto.

Con el paso del tiempo esas marcas van dejando huellas. Una cicatriz a la esencia.

Y como la experiencia se hace siempre compartida, se vuelve historias.



 Cada cosa humana esta construida en base a una historia. Somos historias. Algunas hasta reditan las viejas, las cargan de otro significado.



 No se trata acá de una sumatoria, sino un todo integrado. El aquí y allí no existe, porque todas se vuelven uno (uno y particular: pues solo basta usar nuestras capacidades cognitivas para separarlas)

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