7:16 a.m. Se pregunto que hacia aun despierto. ¿No tenia sueño? Y se dio cuenta que había dejado de soñar. Que se había permitido dejar de ser ese ser alegre que una fue. Invadido por una perdida, abrió los ojos y supo que eso que le reflejaba el espejo no estaba bueno que sea. Se estaba convirtiendo en alguien que no soñó ser.



¿Creen en el destino? ¿Creen que más allá de nosotros hay algo que tiene cierto control sobre nosotros? (y digo “cierto” porque al ser desconocido conserva aún la sorpresa). El creía a medias en ese destino. Hablaba de la idea griega del destino. Porque si, algo nos antecede y ejerce cierto control sobre los dominios de la voluntad. A quien amamos, de la forma que lo hacemos, las estructuras que formamos para relacionarnos con los otros, la manera, el modo, están más allá de nuestro control. O a medias. Aun creía en el potencial de alguien para “hacer otra cosa” con lo que le toco de “fabrica”. 



Había vivido una situación de lo mas bizarra. Y que mas bizarro que los vínculos sociales referidos al amor.



Ah sí, antes que me olvide, desea omitir los detalles de esta historia, porque será otra historia. Muchos relatos se pueden escribir del mismo hecho.



Y esa situación lo había confrontado con sigo mismo. El amor tiene la capacidad de unirnos. El otro nos confronta con la mismidad, en la unión. No hay hombre aislado por lo que cada cosa que contemos de nosotros, siempre están unida s a otros. Un uno mismo que no le había gustado tanto. Un si mismo que no sueña, ya hace mucho. Que olvido quien quería ser. Y aquí vuelve el destino: quienes fuimos, quienes somos y quienes queremos ser, parte de lo mismo. Nuestro destino, nuestra historia.



¿Creen en el destino? Porque si me dicen que si, también deben entender muy bien ese potencial saludable de alguien para cambiar aquello que lo daña. Si, sin lugar a duda debía luchar (ahora y siempre) por la cuota de “condena” que tiene el destino. Porque destino es siempre volver a la misma cosa. La condena del destino es la repetición. Repetirse a si mismo, así como esta escrito.



7:37 a.m. miro a su alrededor. Sonrió, solo un poco. Pero sintió algo que no sentía hace mucho: paz. ¿Creen en el destino? Pues hagan con el lo que quieran. ¡Ustedes! Una vida tenia por delante.




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