Lo unico de lo podemos estar seguros al comenzar una historia, es de su fin.
"El amor es eterno, hasta que termina" decía Borges, y no cabe duda de que si supieramos que ese sentimiento tan hermoso en algún momento habría de abandonarnos, ni siquiera intentaríamos sentirlo.
Ninguna despedida es bella. Porque sentia un nudo en la garganta con solo pensar que este día llegaría. Pero aquí estoy, te vi y te dije adiós para siempre. ¿Por qué el amor tiene que ser algo pasajero y las despedidas tan eternas?
Días antes me preparé. Intentando que eso que iba a pasar no sea tan duro. No sé si lo logré. Te escribí tantas cartas de despedida... Qué aún me duele la muñeca. No te di nada, porque cada hoja que escribí y luego tire a la basura, no alcanzaba a describir eso que siento cuando tengo que decir adiós. Solo preferí abrazarte y desearte una buena vida. Mí amor, mí compañero, te llevas una parte de mí alma. Un pedazo de mí corazón que ya no me pertenece.
Fue difícil soltarte, quería quedarme ahí en tus brazos e imaginar que eso no estaba pasando, que tan solo era una muy fea pesadilla. Reír, besarte, tomarte de las manos y ser felices. Pero no, esta es la cruel realidad: yo me estaba despidiendo. Y subí al auto, y no quise mirar atrás. Abrase a mí mochila y como nunca lo había hecho me contuve para no llorar, no pude. Mí madre que estaba ahí me lanzo su mano, sabía por lo que estaba pasando. Es lindo estar acompañado en estos momentos.
Ojalá en algún momento vuelva a reír como antes. Ojalá el vacío en algún momento dejé de estar ahí, quemando por dentro. Seguir adelante, no importa si ya no tienes fuerzas, es lo único que queda. Porque estamos obligados a no estar juntos. Porque estamos condenados a ya no caminar más a la par.
Por siempre dentro de mí. Aquel puerco que tanta felicidad me hizo sentir. Aquel ser hermoso que tantas veces me ayudó a levantarme cuando ya no tenia ni siquiera esperanzas. Aquel chico que elegí cada día para compartirlo todo. Tu puro y enorme corazon.
Espero que esta sea la última vez que escriba en tu nombre. Qué dejes de ser la musa de tanto dolor. Qué la próxima vez que lo haga, sea para inspirarme en aquellos lindos recuerdos que te tengo para crear otra cosa más que tristezas. Ahora sólo queda volver a mí metafísica, porque este blog es eso. En parte yo (por eso les regalo parte de mí dolor) y parte delirios de un chico que intenta volar con su imaginación. Despegar y tocar el cielo, sin salir de su cama.
Adios
"El amor es eterno, hasta que termina" decía Borges, y no cabe duda de que si supieramos que ese sentimiento tan hermoso en algún momento habría de abandonarnos, ni siquiera intentaríamos sentirlo.
Ninguna despedida es bella. Porque sentia un nudo en la garganta con solo pensar que este día llegaría. Pero aquí estoy, te vi y te dije adiós para siempre. ¿Por qué el amor tiene que ser algo pasajero y las despedidas tan eternas?
Días antes me preparé. Intentando que eso que iba a pasar no sea tan duro. No sé si lo logré. Te escribí tantas cartas de despedida... Qué aún me duele la muñeca. No te di nada, porque cada hoja que escribí y luego tire a la basura, no alcanzaba a describir eso que siento cuando tengo que decir adiós. Solo preferí abrazarte y desearte una buena vida. Mí amor, mí compañero, te llevas una parte de mí alma. Un pedazo de mí corazón que ya no me pertenece.
Fue difícil soltarte, quería quedarme ahí en tus brazos e imaginar que eso no estaba pasando, que tan solo era una muy fea pesadilla. Reír, besarte, tomarte de las manos y ser felices. Pero no, esta es la cruel realidad: yo me estaba despidiendo. Y subí al auto, y no quise mirar atrás. Abrase a mí mochila y como nunca lo había hecho me contuve para no llorar, no pude. Mí madre que estaba ahí me lanzo su mano, sabía por lo que estaba pasando. Es lindo estar acompañado en estos momentos.
Ojalá en algún momento vuelva a reír como antes. Ojalá el vacío en algún momento dejé de estar ahí, quemando por dentro. Seguir adelante, no importa si ya no tienes fuerzas, es lo único que queda. Porque estamos obligados a no estar juntos. Porque estamos condenados a ya no caminar más a la par.
Por siempre dentro de mí. Aquel puerco que tanta felicidad me hizo sentir. Aquel ser hermoso que tantas veces me ayudó a levantarme cuando ya no tenia ni siquiera esperanzas. Aquel chico que elegí cada día para compartirlo todo. Tu puro y enorme corazon.
Espero que esta sea la última vez que escriba en tu nombre. Qué dejes de ser la musa de tanto dolor. Qué la próxima vez que lo haga, sea para inspirarme en aquellos lindos recuerdos que te tengo para crear otra cosa más que tristezas. Ahora sólo queda volver a mí metafísica, porque este blog es eso. En parte yo (por eso les regalo parte de mí dolor) y parte delirios de un chico que intenta volar con su imaginación. Despegar y tocar el cielo, sin salir de su cama.
Adios
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