Y te vuelvo a escribir. Quizá porque te extraño, quizá porque me siento solo.
Aun siguen ahí mis deseos de tenerte. Abrazarte, dormirme en tu pecho. Inhalar tu olor. Volver a reír después de verte sonreír a vos. Me dabas ganas de vivir B. Pero tenia tanto miedo a perderte, que hice como que eso ya no me importaba. Elimine todo rastro de aquel sentimiento. Y entonces deje de extrañarte, deje de verte lindo. Comencé a buscar por fuera lo que en vos ya no podía ver: estaba ciego. El miedo me nublo la posibilidad de ver que increíble persona eras...

No se mucho sobre el amor, o al menos eso creo. El amor es un arte, y como cualquier habilidad debe ser aprendido. Si no aprendes a amar/te quedamos condenados a revivir amores frustrados, débiles, masoquistas. Porque amar es abrirse a otro, crear/se constantemente, y no algo que se da de manera natural. Es construcción/deconstrucción/reconstruccion permanente. Amar es abrirse a la posibilidad de que el otro puede no estar. Porque amor es entregar la falta: "es dar lo que no se tiene a quien no es", dijo una vez un amigo francés.

Te amaba tanto que buscaba alejarte. Porque aunque el amor nos haga fuertes, también nos hace débiles: quedamos presos de la posibilidad de que ese alguien nos rompa el corazón.

Lucho con mis deseos a diario. Intento canalizarlos, y esta quizá sea una forma. Te extraño B. Sueño un mundo donde vuelva a encontrarte, volver a conquistarte y vivir felices por siempre. Un mundo donde seas mi familia, un mundo en el que me encargare día a día de demostrarte lo hermoso que sos, y todo esos sentimientos lindos que vos me generas. Quizá B... quizá, algún día suceda. O quizá no. No lo se.

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