Florencio
Otra vez acá, mas seguido de lo que esperaba. Porque otra vez intento canalizar mi energía, otra vez intentando extraer alguna palabras de mi subjetividad dándole historia, para que puedan volver al universo. Desdibujar adentro y afuera, y conectarme.
Hoy lo necesito. Desperté con mucho mal humor, y en verdad sentía que no conocía las causas... hasta ahora. Soñé con B, y eso solo es es indicio de que algo no esta bien. Algo del ayer me reconecto a mis sentimientos negativos autoimpuestos.
Porque estamos hechos de culpa. Y hoy mi inconsciente la revela en un sueño con B, ¿Qué otro lugar uso para dañarte con ello? Y todo fue por Florencio. Así que hoy quiero hablar de el.
Florencio entro en mi vida hace ya varios años, pero recién hace poco puedo llamarlo amigo. "Sobre la amistad" da mucho que escribir, pero esta vez quiero que se queden con una idea simple de ella, la popular. Por ahora sirve. Porque si de amigo se puede decir mucho y mi forma de vincularme aquí en el blog es el tema central, servirá que mas adelante precise mejor la noción.
Ser amigo de Florencio no es nada fácil, ningún vinculo lo es. Y ayer sentí algo de la subjetividad de Florencio reflejada en mi. Y dolió. Algo de ello que llamamos amistad implica mayor grado de empatía con el otro, mayor grado de conexión, el problema era que yo aun no tenia en cuenta que revelada la verdad llevaría a sentirme así de enojado.
La historia de Florencio podría llevarme meses, años de contar. Lo siento alguien tan interesante, que en verdad creo que cuando se abre conmigo puedo apropiarme de su subjetividad. Hacer algo de aquello que me cuenta mía, conectarme. Una historia que me releva su esencia, aquel que fue me ayuda a entender algo del orden de su presente (aquello que puedo interpretar, solo eso) y a su vez la diferencia: no puedo juzgarlo por sus acciones, pasadas ni presentes. Además Florencio es una de las personas mas buenas que conozco. Florencio no tiene maldad. Y la ironía de todo es que juega constantemente a "ser malo", pero eso lo ampliare mas adelante. Porque otra de las cosas que disfruto muchísimo de compartir con Florencio es que me hace reír, demasiado. Y no de aquellas carcajadas de burla, sino porque encontrarme con lo que creo de su esencia tan pura me hace bien, entonces rio.
Nunca pensé que llegaría a crear este tipo de lazo con Florencio, solo se dio. Y claro que lo necesitaba, porque este vinculo me abrió mucho a que pensar sobre mi realidad. Cuando yo me encuentro con Florencio, en ese juego de identificaciones que se convierte nuestra relacion, yo me descubro. Mucho de esto, de lo que estoy escribiendo, mis ideas sobre ser mas disciplinado o encontrar en este blog la herramienta como para descargar mi energia, surgio de esa relacion. Florencio es en parte coautor de esta historia. Como B, Chavez, y ahora Florencio. Y como seguirán apareciendo mas personas, y desapareciendo otras en el continuo paso de mi tiempo. Acá estoy, y estoy con Florencio. Una mente distribuida.
Florencio es mi amigo. Y me enorgullece llamarlo así, porque siento que es mutuo. Florencio se expone, tan descarnizado frente a mi que me demuestra constantemente lo que me quiere. No abrimos nuestros corazones con cualquiera, no exponemos nuestros mas oscuros secretos en el sinfin de las relaciones que generamos con otros humanos. Y así como Florencio me expone una parte de su alma, me siento cómodo y seguro siendo mi mismo frente a el. No es un sentimiento que se comparte con cualquiera, al menos no en mi caso. Me cuesta mucho proyectar mi esencia, constantemente siento vergüenza de lo que soy o menosprecio mis logros. Es difícil convivir conmigo, muy. Traigo una historia, de la que poco a poco voy apropiándome y así transformarla. Y vincularme es una de las cosas mas difícil que hago a diario.
Quizá para ustedes les sea fácil hacer amigos, parejas, tener citas. A mi no, para nada. Me hace sentir expuesto, roto, débil. Y Florencio era el estereotipo menos indicado para entablar una relacion. O al menos eso creia...
Florencio representaba en mi esa figura que tantos años pase temiéndole: el hombre heterosexual que cree que sus privilegios de macho le hacen llevarse el mundo por delante. Por mucho tiempo, por mi condición sexual diferente (me etiqueto como gay, no binario quizá) me aleje de aquellos sujetos. Porque en el mundo de los hombres uno debe mostrar constantemente su valor, su coraje. Y quizá por prejuicios propios, por miedo a hablar, por la falta tan grande de adultos o un mundo simbólico que me reconozca, me ubique en el lugar del débil. Y me aleje, encerrándome en mi propia fantasía.
Los años cambian a las personas, y me volví mas... valiente. Quizá porque pude asumir mi sexualidad y llevarla con cierto orgullo. Porque entendí que siempre habría personas que van a querer dañarme, pero eso solo sucede si yo lo permito. Las palabras se volvieron mi mejor arma contra los machirulos. Mis tesis sobre el patriarcado vendrán mas adelante así que mejor termino con esto aquí. Solo puedo adelantar que le temía a Florencio, pero algo cambio. En mi, en el. En nuestra sociedad.
Quizá fue una cuestión de paso del tiempo, comparto mucho tiempo con el. Y mas allá de lo diferentes que puedan ser nuestras historias, Florencio sufrió igual que yo las injusticias del mundo adulto. Florencio es mas simple que yo, al menos en sus pensamientos. Quizá porque me hice de mas herramientas simbólicas para poder lidiar con algo de mis momentos oscuros, no lo se. Nuestras infancias habían sido iguales: desprotección, familias disfuncionales, dolor.
Con Florencio me gusta jugar al "Socrates". Quizá con todos, pero con el es especial. Con el me siento libre de hacerlo, me siento libre de dejar correr mi fantasía. Y esta vez no podía faltar. A Florencio le gusta hablar, habla mucho. Y a mi me encanta escuchar, no saben cuanto. Aprendí a escuchar... no es fácil. Si expresar tus emociones es difícil imaginen podes recibirlas. Y como soy un filosofo de la mente, cuento con algún que otra ayuda cultural que me permite devolver algo de aquello... Decimos tanto sin saber ni siquiera una palabra. Nos llenamos la boca hablando de vacíos. Y si vos devolves ese vacío con una pregunta, a veces puede salir la verdad a la luz.
Florencio fue "pobre". Escaso de dinero. Pero hace ya un tiempo se creo una especie de fantasía de hombre rico. Para Florencio esta es una realidad, y yo lo entiendo. Va a recibir una herencia millonaria, que le evitaría afrontar su realidad, la que aun vive. Adosa a la posesión excesiva de dinero una cierta idea de vida feliz.
Yo no se que tan sana es esta fantasia. Porque el la relata como una verdad. Una verdad que viene del afuera, del discurso familiar. Así que yo no intervengo tanto en negarla, simplemente la escucho. No me creo en condiciones para poder resolver el enigma de aquella fantasía: porque así como tiene su lado positivo (a el le confiere una muleta para poder sobrellevar una vida bastante dura) sigue siendo una mentira.
Florencio había llegado esa noche muy animado a hablar de su fantasía. A veces estoy mas cansado que otras, y en verdad ese día no quería volver a escucharla, aunque siempre logra que yo ceda, lo quiero. Entonces lo hice. Pero note que algo nuevo se avecinaba, me emocione e invertí toda mi energía en escucharla. Porque hace día vengo hablando con Florencio sobre valorar su presente. Su fantasía siempre es placer para el mañana, lo que convierte a su presente en un sufrimiento constante. Y duele escucharlo, así que intento acompañarlo para que empiece a trabajar su aquí y ahora.
Y su "delirio" comenzó, mas intenso que nunca. Y me hablo de que tan feliz eso lo ponía (claro, era feliz en esa fantasía). Ahí todo era perfecto. Todo era amor, paz. Todos se llevaban bien. Y note que esta vez ya hablaba del delirio como un hecho presente... cuando algo aparece en exceso aprendí que uno debe dudar. La conciencia deja salir aquello que primero paso por un velo, y si estos sentimientos necesitaban de tanto camuflaje era porque algo oscuro había detrás. Al menos esta fue mi primer suposición, claro.... solo una hipótesis. Si Florencio era tan feliz, y su delirio ya se había concretado ¿Por que necesitaba una y otra vez ser tan optimista? Entonces hablamos de su familia. Porque no es en cualquier lado que radica esa enorme fortuna: la dueña es su mama. No soy quien para criticar a alguien, pero esa mujer me da mala espina. Mucha mala espina. Quizá porque tiene mucho poder para dañar a mi amigo, no lo se. Hay muchas cosas que Florencio me confeso y no puedo estar contando cada detalle aquí mismo, solo les puedo decir que no se cansa de hablar muy bien de ella. La ama, como no amar a una madre. Pero era ese amor del que yo dudaba, asi que pregunte por el resto de su familia (sabia que no había una buena relacion con ellos, pero no me había interiorizado tanto en eso) y ahi fue cuando cada una de mis teorias dieron fruto: me hablo de unos tios, unos que casi ni conoce porque no ve hace mucho, aunque su odio es del ahora. ¿Qué hace que no los quieras? Pregunte. Y no saben lo claro que quedo ante mi el mecanismo de proyección: Me hablo de una mama mentirosa e histérica (su mama). Un padre insuficiente (su papa), una hermana y un primo sin deseos, vacíos. Yo no conocía a aquellas personas, pero era claro que Florencio tenia muchos "datos" sobre aquellas personas que no veía hace años.
Florencio seguro ama a su familia, eso de seguro. Pero no creo cuando me dice que ya soluciono todo su resentimiento hacia ella. Solo que esta vez, para poder lidiar con ello: lo proyecto y lo convirtió en otra familia. Para no lidiar con su verdad, la saco al afuera.... esperen ¿Yo no hago eso? Y ahí estaba, otra vez me estaba identificando. Porque en aquel Florencio, proyectado en primo me identifique. En ese odio autoimpuesto había algo que era solo mio…
Soñé con B. Y odie a B durante todo el día, le desee lo peor. Y quizá algo de ese odio a B sea verdad, pero aquí no es B quien importa, no para mi realidad: aquello que quiero negar y proyecto yo en una imagen de B. Todos esos sentimientos me pertenencia, y no eran hacia B, eran hacia mi. B ya no esta, y me culpo por eso. Y eso trae odio, enojo. Hacia mi, a quien soy. Ahi estaba mi enojo, mi mal humor. Ese sentimiento que quise poner en el, alguien que no esta y con el que no puedo desquitarme, para no enfrentarme a la cruel realidad de: ser yo.
Es difícil. Muy. se vuelve un camino de idas y vueltas, constantes. Progreso, vuelvo atrás. Intento descubrir quien soy e intento convencerme de la idea de que eso me hará sentir mejor. Porque quizá el Ezequiel masoquista nunca me abandone del todo, pero aun así me puedo permitir ser feliz, no? Todo esto me encontró con mucho enojo, pero esto jamás lo había logrado: poder darle un sentido... es un avance. Uno muy grande, pues ahora ya no me siento así. Y escribirlo me ayudo también a ello.
Gracias Florencio, por abrirme tu corazón. Gracias B por demostrarme que nunca volveré a permitirme perder a alguien así, hasta me hiciste darme cuenta que debo cuidar mas a personas como Florencio. Entender mi presente, y poder proyectar un futuro con el.
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