Somos ser y no ser a la vez, somos transformación. Constante. Que mantiene una identidad, pero que es, deja de ser todo el tiempo. Un ser en falta porque habita el lenguaje. No hay definición del ser pues este falla, integra al no ser. 

Y si las cuestiones lógicas les aburre, y hablar de Lacan aquí no es la meta, paso a decir que: Lo interesante de esta idea del ser en falta es que ello es lo que lo potencia: a la transformación. Si algo me falta entonces ire a por su búsqueda: la "perdida" del ser cuando entramos al lenguaje hace que el ser sea CREACION constante. 

Mi gato no tiene problemas existenciales pues el no se debate su ser. El es, y fin. Se guía por el puro instinto. No es Domo porque es. Nunca buscara transmutar lo que es a otra cosa. 

Toda creación humana se apoya en su falta. Porque constantemente la estamos intentando tapar. Y entonces el hueco se hace mas grande, entonces tenes que buscar un tapón aun mas grande... pero nunca alcanza a rellenarse. Y ahi es donde debemos crear. 

Los humanos tenemos miles de formas de creación: porque cada nuevo intento alguien crea y se crea a la vez. 

Canalizamos la energía de forma enriquecedora como el arte, los deportes, la invención, tomando decisiones. Lo grotesco se convierte en lúdico, al menos en el mejor de los casos. 

Hace ya mucho tiempo que vengo replanteando mi quehacer diario. Pienso cual es mi presente, y a donde quiero llegar. Vengo de un año muy malo, del que intento salir. Dolió, un montón, y no quiero volver a sentirme … ya no. Porque la culpa es adictiva, peor que cualquier droga. Esa culpa que vengo trayendo sobre los hombros desde antes de nacer. 

La culpa por no poder calmar a una madre que lloraba un niño muerto, la culpa de no haber sabido como acercarme a hablar con papa. De tener tanto miedo del "ser hermano" que te lleve a haber tratado muchas veces mal o haber sido hiriente, a la persona que mas amas en este mundo. Culpa de no haber sido quien los otros querían que sea. Culpa por no ser heterosexual. Culpa de haber perdido a B...

Aprendemos a sentir culpa. Y es un sentimiento tan grande y oscuro, que se condensa y queda inerte a donde vayas, que hagas... será culpa: y buscaras replicarla, volviendo a fallar. Esa energía ya no fluye, sino que se coagula… Aquello que te hace poder decir algo del ser, tu historia se llena de peso que llevas cargado en la mochila imaginaria. 

El infierno esa aquí, en la tierra. En el fondo de nuestro corazón: ahí donde habita la culpa. Y en verdad ya no quiero ascender mas. Entiendo que es un proceso, uno que cuesta cada día. Después de tanta oscuridad, ¿algo de luz había no?...

 Y en verdad esta es la primera vez en mi vida donde tengo que decidir sobre ella, en plenitud. ¿Difícil? muchísimo. Porque cargas aun con las decisiones del pasado. 

Decidí cambiarme/ transformarme. Crear condiciones mas sanas de vida. Intento comer mejor, incorporar mas alimentos a mi paladar. Hacer ejercicio, pues descubrí que en verdad el cuerpo así se siente mejor. Dejar de fumar, al menos no hacerlo tanto. Relacionarme mas...

Transformar mi falta en algo de creación humana: aquí un poco de ella. 

 

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