Tengo un nuevo pasatiempo: decidí hacerme de la habilidad de crear filtros para tomarse fotos. Porque yo siempre tan humano que el juego narcisista que genera esto me parece es una locura. Nuestra subjetivad se esta construyendo en este momento a través de la "perdida" de los cuerpos "reales". En la virtualidad me conecto, pero no necesito la materialidad para ese encuentro, entonces los trazos de la imagen del cuerpo se tuercen.
Soy alguien muy poco disciplinado. Me cuesta mucho seguir una rutina, pues me aburro muy rápido de aquello que estoy haciendo. El mundo de mi niñez era caotico, mi vida lo era. Pero decidí cambiar todo eso, junto con muchos aspectos de mi vida para intentar estar mejor. Solo eso, quiero paz. Perder a B me encontró con un Ezequiel en su versión mas cruda, y entendí que para salir de allí debía darle una vuelta a mi vida, de 360 grados. Y la disciplina es algo que requiero, que anhelo. Las capacidades humanas se entrenan. Si queremos que un musculo crezca hacemos ejercicio y llevamos una buena dieta, si queremos disciplina entonces debemos ponerla en practica, una y otra vez, hasta que salga.
Había perdido mis pasiones, pero la reencontré en esa idea de aprender esos filtros de los que hable arriba. Lo cargue de energía, entonces me senté delante de la computadora a un mundo que no conocía y que tenia un atractivo gigantesco: se podía conectar con mi esencia, una herramienta para transformar lo grotesco de mi alma, en belleza...
Y es una tarea que siento bastante enriquecedora, no sabia que se podían pasar tantas horas delante de la computadora sin darse cuenta... pero me encontró con una parte de Ezequiel que yo tenia invisibilizada.
Miras muchos videos, te bajas el programa, las imágenes, te pones a jugar... pruebas de todo, aprietas todos los botones... eres un niño en la juguetería. Hasta que abres el photoshop… y lo recuerdas. Ahí esta B. B es el programa.... y si, la edición de fotos me hace pensar en mi ex.
¿Qué será de la vida de B? La pregunta esta siempre al igual que los actos para evitarla. B aun duele. Saber de la vida de B sin mi duele aun mas. Ahí no estoy, y mas culpa siento porque lo busque. Yo amo a B, de verdad: así que no puedo estar ahí, porque yo le hacia mal. El viejo Ezequiel. Asi que no lo busque mas... hasta hoy: El universo provee aquello que le pedimos, que necesitamos. Y si vengo a escribir de esto es porque en parte ciento un alivio, y me siento hasta reconfortado. Quizá porque ver a B tan pleno me hizo bien: su arte es de otra galaxia, esta en otro nivel no mortal. Admiro a B, jamás dejare de hacerlo. Su forma de sintetizar el mundo a través de la imagen me pareció fascinante. Este hombre no deja de excitar mi sensorialidad, de hacerme el amor a la distancia.
Decidí hacerme mas cargo de que vida quiero llevar. Replantear que actos, que formas de pensar ser y sentir son las que quiero en mi vida. Reorganizar aquello que me gusta, para un mejor fin. Conectarme mejor con mis sentimientos. Escribir, aprender a hacer cosas. Llenarme de aquello que me hace bien.
Porque B me falta es que quiero ser una mejor versión de Ezequiel. Quizá apoyada en la fantasía de volver a conquistarlo mucho mas adelante en el tiempo, cuando en verdad yo este bien y entonces solo pueda hacerle el bien que se merece. Amo a B, solo querría verlo sonreír.
Haber visto el arte de B me hizo sentir paz. Me sentí conectado, a el a mis sentimientos. Reparar para poder seguir. Dejar de culparme. Entender que merezco una mejor vida que la que llevo, y que debo luchar para conseguirla. Aquellos sueños, anhelos, deseos... ahí están. Dependen de mi alcanzarlos. Dejar de quejarme en lo que no tuve, y que solo puedo repetir infinitamente, o usar toda esa bosta para crear.
Conectarme mas conmigo mismo. Dejar fluir mis energías. Om
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