Vuelves a hacerte presente una vez mas, en mis pensamientos. Y se agolpan los recuerdos, e invaden mi mente. No termino de entender que es lo que realmente me pasa. Porque se que ya paso un año, y en verdad ya siento que ni yo te conozco ni vos a mi. Somos otros, que vagan en un mundo caótico sin el otro. Quizá para mejor, o no. No lo se. Porque haberte perdido me enseño mucho, pero dejo un vacío que no puedo llenar.
El domingo pasado fue el día de las madres, así que me dirigí a su casa a celebrarlo, junto a ella. Y entre risas y charlas, recordamos juntos el cumpleaños de 15 de mi hermana. Sacamos el álbum de recuerdos, volvimos a mirar el video de esa noche. Yo sabia que ahí estabas, pero no puedo pasarme la vida negando 7 años de mi existencia porque me recuerda a vos, así que permití que lo viéramos. Intente pasar rápido las fotos en las que aparecías, pero fue difícil desviar la mirada. Y recordé lo que sentí esa noche, que fue mucho. Y ahí estabas, en una mesa frente a la mía. Ahí donde te sentaste toda la noche. Y recuerdo como te mire, después de que pasaron el video del book, y sin mediar sonido dije: gracias. Vos no escuchaste, pero sonreíste. Y se me formo un nudo en la garganta, un remolino de sentimientos en mi estomago. Porque ahí, en ese video había mucho de tu trabajo, uno que siempre admire. Admiro aun tu dedicación, tu empeño y tu fuerza. El detalle sentible que mi mente conceptual jamás podrá ver. Todo ese trabajo... por mi. Habías dedicado tanto tiempo, tanto esfuerzo en hacer que ese video salga lindo solo por verme bien. ¿Por que tarde tanto en entender eso? No puedo responderlo. Era eso que sentí en ese momento donde te mire, lo que me hiciste sentir siempre, cada vez que me mirabas. Ahí, en tus ojos estaba la mejor versión de mi mismo. En tus ojos, mis demonios se callaban.
No había crecido tanto personalmente como lo hice este año. No sabia lo que era la depresión, las ganas de morir, o mejor dicho de no sentir. No podía concebirme una vida sin vos a mi lado, pero lo hice. Y salí adelante y comencé a replantar esos aspectos oscuros de mi vida, para transformarlos en otra cosa. No quiero estar mal, no quiero sufrir. Pero esta vez debía hacerlo solo, por mi. Aquel viejo Ezequiel que tanto te daño debía desaparecer. Y algo de eso hoy esta. Intento madurar, crecer, elevar mi espíritu hacia nuevos lugares. Cambiar las formas en las que me relaciono con el mundo. Recrearme. Cuesta, mucho. Porque aun sigo queriendo que estés ahí, otra vez.
Hoy entre a tu perfil de instagram. No se si puedo saber de tu vida, pero necesitaba verte, aunque sea a traves de una foto. El pelo azul te queda muy lindo, y los memes de tu facebook me siguen haciendo reir. Te quiero B, de una forma tan rara que no logro expresar en palabras. Y me encanta fantasear con la idea de que eres feliz, que me pudiste perdonar y seguir adelante. Ya no pertenezco a tu vida, y prometo no volverme a entrometer en ella, una promesa que me recuerdo cada vez que te extraño y quiero ir a pararme en tu puerta hasta verte salir y poder abrasarte. Porque no debo.
Haberte perdido fue haberme abierto los ojos, unos que tenia muy cerrados. Y que cambio tantos aspectos de mi vida que me enorgullezco al verme al espejo. Sigue habiendo oscuridad en mi alma, pero redescubrirte hace que vuelvas a ver luz al final del tunel. Mi mente caótica vuelve a encontrar paz al escribirte, una vez mas. El blog de Eze a B, ese debería ser el titulo. Un amor destinado a no ser, para permitirnos a ambos ser una mejor versión de nosotros mismos.
Comentarios
Publicar un comentario