"Amar es dar lo que no se tiene, a quien no es" Amar es aceptar la falta. La propia y la del otro. Es aceptarse castrado. Pero ¿Hay un límite? ¿Un desacuerdo? ¿Cuando aceptar que el otro no nos completa, nos hace aún sentir vivos? Porque quizá un tonto como yo, sigue intentando buscar en el amor la excelencia, y aún no lo entiende. Porque amar es algo diario, un trabajo, y cuesta enterlo, tengas 20 u 80. Porque la pregunta sobre el amor siempre ahí estará, solo hace falta aceptar ese hecho y seguir. ¿Cuál es el límite? No lo sé. Debo buscarlo, sin querer toparmelo, y ahí es donde cuesta. Porque siempre aprendí llevando al límite, dónde el dolor se presentaba. Ahí donde ya no había vuelta atrás. Dónde el aprendizaje se volvía evidente, y el verdadero, entiendo ahora, es donde se puede construir de a dos. Sin dolor, sin fastasmas. O si, pero soportados.
Caos
Claridad. Oscuridad. Todo es borroso, más si se trata de sentir. La emoción es más sencilla, es cuerpo. Un cuerpo que habla. En cambio, el sentimiento es por arto complejo. Porque ahí ya obra el significante, nuestra historia. Cómo nos enseñaron a percibir, cómo nos enseñaron a sentir. Que de todos esos sentimientos podían ser expresados, cuáles debían ser reprimidos. Y eso intoxica. Creo que me habría venido muy bien recibir algún tipo de orientación, en algun momento de mi vida, sobre mis sentimientos. Aprender como canalizarlos, no se. ¿Poder expresarlos? Si, eso. Pero no. Me ví más bien en la posición de guardarlos, intentar aniquilarlos y encajar. Uno siempre intenta encajar cuando el mundo es cruel. Y te terminas volviendo eso... Cruel. Cruel con quienes te rodean y cruel con vos mismo. Aquello de lo que debías no ser, pasa a ser. Vos. Algo de aquello te habita. Y como un virus comienza a infectar. Y no, no podía hablar de cómo me sentía. Con nadie. Entonce...
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